Saltar al contenido
Universo Cadista

25 de septiembre de 2026 · Actualizado 25 de septiembre, 12:05 · gadesgadir

«La salida de Álvaro fue un fracaso»: los capitanes de Cervera, días antes de volver al Heliodoro

Los dos timones de aquel centro del campo se sientan a repasar la mejor década reciente del club justo cuando el Cádiz vuelve al estadio donde, según uno de ellos, más ha llorado en su vida.

Montaje con Álex Fernández y José Mari juntos sobre el césped del Heliodoro con la frase de José Mari, «la salida de Álvaro fue un fracaso»
Los dos capitanes de aquel Cádiz, sobre el principio y el final. Montaje de Universo Cadista.

El sábado el Cádiz juega en el Heliodoro. Conviene saber qué significa ese campo para los dos hombres que llevaron durante años el centro del campo amarillo, porque lo han contado esta semana y no es una anécdota menor.

Álex Fernández y José Mari se sentaron en el pódcast La Tribuna a repasar el Cádiz de Álvaro Cervera. Salió el ascenso, salió Primera, salieron las victorias contra los grandes. Y salió, sobre todo, cómo se acabó aquello.

La noche del Heliodoro

Antes del ascenso hubo un golpe, y fue justo ahí. En junio de 2017, el Cádiz recién llegado de Segunda B se cruzó con el Tenerife en la semifinal del play-off. Ganó 1-0 en Carranza, con gol de Aketxe. En la vuelta, en el Heliodoro, perdió 1-0 con gol de Shibasaki. Hubo prórroga, no hubo penaltis: el global quedó 1-1 y pasó el Tenerife por su mejor clasificación en la liga regular.

José Mari lo resume sin adornos: “éramos un mar de lágrimas. No he llorado más en mi vida”.

Lo que viene después es la parte que no se había contado. Los veteranos del vestuario decidieron no encerrarse en el hotel: “los veteranos nos recorrimos andando medio Tenerife, fuimos a un establecimiento y comprábamos cerveza para todos. Era necesario para estar juntos”. Y su lectura de aquello es que ahí empezó todo lo bueno: “este mal momento lo pasamos juntos y aquello ayudó a que el año siguiente la unión del equipo aumentara”.

Tres años después de aquella noche, ese mismo bloque subió a Primera.

Qué era exactamente aquel equipo

La descripción que hace Álex del método no tiene ningún misterio, y por eso mismo explica tanto: “corríamos 10 u 11 kilómetros por partido para que otros futbolistas hicieran otras cosas. Aquel año cualquiera que llegaba al club se ponía el mono de trabajo. El Cádiz se defendía por encima de todo”.

José Mari lo cuenta desde el otro lado, el del crecimiento lento: “éramos un equipo que estaba siempre muy juntito. Poco a poco ajustamos piezas y el proyecto fue mejorando”. Y sobre Jon Ander Garrido, el tercer hombre de aquel centro del campo, Álex deja una frase que define a un futbolista entero: “Garri te daba estabilidad. Te dejaba hacer muchas veces cosas que no estaban establecidas, él lo iba a corregir”.

De la llegada a Primera, Álex se queda con la inocencia: “éramos niños pequeños llenos de ilusión”. Y José Mari, con el plan: “teníamos la misma idea: competir como animales. Para ganar tenían que hacer más que nosotros”. Aquel Cádiz ganó en Valdebebas al Real Madrid en octubre de 2020 y acabó la temporada duodécimo.

Y entonces, los egos

Aquí está lo que de verdad importa de esta conversación. Los dos capitanes, por separado y con palabras distintas, dan el mismo diagnóstico sobre el final.

Álex: “empezamos a perder identidad y humildad. Pensamos que éramos más de lo realmente éramos”. Y señala el mecanismo: “aparecen los egos. No es malo, pero para nosotros era más complicado de controlar”.

José Mari: “yo lo viví con un orgullo tremendo. Todavía no había egos”. Y sobre lo que cambió: “estar en Primera te repercute en muchas cosas y eso lo perdimos. Los egos aparecieron. Es algo normal en el fútbol, pero creo que se podrían haber evitado”.

Sobre la destitución, José Mari no busca un eufemismo: “para nosotros la salida de Álvaro fue un fracaso”.

La coincidencia con el propio Cervera

Y aquí conviene poner una cosa al lado de la otra. Cuando a Cervera le preguntaron en su despedida cuándo empezó a torcerse todo, no dio un motivo: dio una fecha, el 26 de septiembre de 2021, el día de la derrota en Vallecas y de la fiesta sin permiso en Madrid.

El entrenador señaló un día concreto en que se rompió algo entre el banquillo y el vestuario. Sus dos capitanes, cinco años después y sin que nadie les pregunte por esa fecha, describen el mismo desenlace desde dentro: identidad perdida, humildad perdida, egos que aparecen cuando el equipo deja de ser el equipo pequeño que se defendía por encima de todo.

Son dos relatos independientes que apuntan al mismo sitio. Que el final de aquel Cádiz no fue táctico.

Lo que le dicen al equipo de ahora

Los dos terminaron hablando del presente, y los dos pidieron lo mismo. Álex, con el equipo sin ganar en seis jornadas: “el equipo no tardará en conocer la victoria. Les va a dar un empujón de confianza. Son un equipo joven, hay que tener paciencia”. Y más tarde: “si alguien es capaz de hacer cosas grandes es el Cádiz. Es un grupo trabajador. Hay que empujar desde fuera”.

José Mari puso el foco en el origen: “hay dificultades en el inicio. El equipo viene de un verano convulso, la pretemporada no ha servido para hacer el equipo y llegar preparados y el equipo lo ha pagado”. Y pidió lo que pidieron aquella noche en Tenerife: “hay que intentar estar unidos y confiar en los chicos. Son momentos de incertidumbre. Sin unión será más complicado”.

El sábado, en el estadio donde uno de ellos dice que más ha llorado, el Cádiz se reencuentra con el entrenador cuya salida el otro llama fracaso.

No hemos escuchado el pódcast: las declaraciones proceden de la crónica de La Voz de Cádiz, que sí lo escuchó. Los resultados y fechas de los partidos citados están comprobados en la hemeroteca.

Información original: La Voz de Cádiz.

Comentarios 0

¿Qué opinas? Participa en la conversación cadista. Los comentarios se revisan antes de publicarse.

Aún no hay comentarios. Sé el primero en opinar.