24 de septiembre de 2026 · Actualizado 24 de septiembre, 23:20 · gadesgadir
Cervera puso fecha al principio del fin: un 26 de septiembre, como el del sábado
Cuando le preguntaron en su despedida cuándo se torció todo, no dio un motivo: dio una fecha exacta. Esa fecha vuelve el sábado, con él en el banquillo de enfrente.
En su rueda de prensa de despedida le hicieron la pregunta que se le hace a todo el mundo: en qué momento cree que empezó a torcerse su historia en el Cádiz. Álvaro Cervera no habló de un partido malo ni de una racha. Respondió con una fecha, seca y sin adornos:
“El 26 de septiembre de 2021”.
Este sábado el Cádiz juega en el Heliodoro. Contra él. Es 26 de septiembre.
Qué pasó aquel día
Aquel domingo el Cádiz cayó en Vallecas. Esa misma noche, con el equipo alojado en Madrid, varios futbolistas salieron de fiesta, y las imágenes circularon por redes en cuestión de horas.
Cervera no lo dejó pasar. Días después, en sala de prensa, dijo que “no tenían permiso para irse de fiesta”, calificó lo ocurrido de equivocación y avisó: “las cosas tienen consecuencias y las tendrá”. Dejó fuera de la convocatoria a los implicados en el siguiente partido.
Aquello fue el 26 de septiembre y el 1 de octubre. Cervera fue destituido en enero de 2022, cuatro meses después.
Por qué esa fecha y no otra
Lo interesante de la respuesta no es el morbo del episodio, sino lo que elige señalar. Cervera no apunta a una derrota, ni a un fichaje, ni a una decisión del club. Apunta al día en que, en su lectura, se rompió algo entre el entrenador y el vestuario.
Es la misma idea que ha repetido siempre sobre lo que sostiene a un equipo pequeño en una categoría grande: que el margen de un club así no está en el talento, sino en no permitirse ciertas cosas. Cuando ese margen se pierde, el resto llega solo.
Lo que tiene enfrente ahora
La coincidencia de fechas es eso, una coincidencia. Lo que no lo es: el Cádiz llega al sábado con el peor arranque de su historia en Segunda, sin ganar en seis jornadas, con el entrenador cuestionado y con el ruido del banquillo ocupando la semana entera.
Es decir, un rival vulnerable. Y enfrente está el entrenador que mejor ha sabido leer históricamente esa clase de vulnerabilidad, el del ascenso a Primera, que además viene de encajar un 5-0 en Castellón. Cervera, cuando recibe un golpe así, suele responder cerrando el partido por completo.
El Tenerife no va a cometer muchos errores. El problema es que el Cádiz tampoco está fabricando ocasiones con las que aprovechar los pocos que haya.
Cinco años después de la fecha que él mismo señaló, Cervera vuelve a cruzarse con el Cádiz un 26 de septiembre. Esta vez, desde el otro banquillo.
Información original: El Submarino Amarillo (Onda Cádiz TV).
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