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Universo Cadista

28 de octubre de 2026 · gadesgadir

Fleurquin, el uruguayo del ascenso en Chapín: la noche sin dormir, el sombrero de Robinho y el día que el autobús se fue sin Estoyanoff

Andrés Fleurquin, centrocampista del Cádiz entre 2004 y 2010, repasa en una charla recuperada por el canal cadista Waltrapa su llegada desde Francia, la noche antes del ascenso en Chapín, el famoso sombrero de Robinho y las anécdotas de un vestuario irrepetible.

Montaje de Universo Cadista con tres imágenes de Andrés Fleurquin: en un entrenamiento, con la camiseta del Cádiz CF y recibiendo años después una camiseta con su 16 en Carranza
Montaje de Universo Cadista.

Con el Xerez-Cádiz de Copa a la vuelta de la esquina, pocas voces recuerdan mejor la última gran noche cadista en Chapín que la de Andrés Fleurquin. El centrocampista uruguayo, con el 16 a la espalda, jugó en el Cádiz de 2004 a 2010: subió a Primera en 2005, vivió la temporada en la élite, bajó hasta Segunda B y volvió a subir. El canal cadista Waltrapa ha recuperado una charla que grabó con él hace unos años, y deja unas cuantas joyas.

De Francia a Cádiz, casi sobre la bocina

Fleurquin llegó a España por un cambio de entrenador. Jugaba en el Rennes y el nuevo técnico, Vahid Halilhodžić, apartó a los tres sudamericanos de la plantilla. Se marchó al Córdoba, y allí le echó el ojo Alberto Benito, entonces director deportivo del Cádiz. Cuando volvió a Francia, Benito le llamó; él rescindió los tres años de contrato que le quedaban y fichó a dos días de que se cerrara el mercado. Con Víctor Espárrago en el banquillo.

Contó que en sus once años en Europa el Cádiz fue el único club en el que no necesitó adaptación: al día siguiente ya se sentía en casa, en buena parte porque su familia también se adaptó enseguida. De Espárrago, al que el vestuario llamaba cariñosamente el viejo, dijo que no hacía diferencias entre nadie y que era un genio gestionando la plantilla.

La noche antes de Chapín

Sobre el ascenso de 2005 en Chapín, Fleurquin reconoció que todavía se emociona al ver la foto. Recordó el viaje en autobús escoltado por helicópteros y que aquella noche apenas durmió: se despertó a las tres de la mañana y ya no pegó ojo por los nervios. Aun así, le decía a su mujer que estaba convencido de que ganaban; no se imaginaba otro resultado. Esa seguridad, explicó, nacía de la confianza en sus compañeros y de lo compacto que era aquel equipo.

Para él, aquel Cádiz era un bloque en el que marcaba cualquiera y no se daba un balón por perdido, con la calidad de Pavoni como excepción. La lesión de Pavoni y la llegada de Lucas Lobo, al que en su primer día vio tan delgado que preguntó a Benito a quién había traído de Argentina, fueron para él los dos momentos que marcaron aquel curso.

El sombrero de Robinho

El primer partido en Primera fue en Carranza ante el Real Madrid de los galácticos, y ese día debutó Robinho. Fleurquin lo recordó con humor: tras un cambio de orientación de Roberto Carlos, fue a por el brasileño, que paró con el pecho y le hizo un sombrero. Aquella jugada acabó en el anuncio de Canal+ para abonarse al fútbol, y bromeó con que le hizo más famoso que quince años de carrera.

De aquella temporada se quedó con lo caro que se pagaba cada error en Primera y con la sensación de que, con un poco más de suerte, el Cádiz se habría salvado.

El día que el autobús se fue sin Estoyanoff

La anécdota más divertida fue la de Lolo Estoyanoff. Para ir a Madrid, el equipo salía de Carranza a las 8 de la mañana. A las 8 y cinco faltaba uno, y Espárrago, cada vez más colorado, mandó arrancar. Al llegar a la avenida se encontraron al uruguayo caminando tan tranquilo con su maleta: creía que salían a las 8 y media. Subió, y acabó siendo titular.

Los mejores con los que jugó

Entre los futbolistas con los que compartió vestuario destacó a Gustavo López, Hakan Şükür, Ivica Vastić, Gheorghe Hagi, el portero Faryd Mondragón y Lucas Lobo. Entre los rivales más difíciles, Ronaldinho, Rivaldo, Zidane, Beckham y Guti. Lamentó no haber cambiado más camisetas: solo guarda unas pocas, entre ellas las de Zidane, Messi y Overmars.

También habló de su papel de mediocentro defensivo, de que en Cádiz la grada valora más un buen choque que una jugada de lujo, y de que nunca tuvo problemas con ningún entrenador, ni siquiera con Javi Gracia, que había sido compañero suyo en el centro del campo del Córdoba antes de dirigirle en el Cádiz.

Andrés Fleurquin en el Cádiz
  • Centrocampista uruguayo, dorsal 16.
  • En el Cádiz de 2004 a 2010: ascenso a Primera (2005) y ascenso a Segunda (2009).
  • Jugó en Primera, Segunda y Segunda B con el club.
  • Internacional con Uruguay; disputó la Copa América.
  • Se retiró en el Defensor Sporting en 2015. Volvió a Carranza años después y el club le regaló una camiseta con su 16.

Información original: Waltrapa (YouTube).

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